Le ayudas a tu digestión?


Sos consciente de como te habla tu cuerpo?

Hemos perdido un poco la conexión con nuestro cuerpo, la capacidad de escuchar lo que nos dice, leer los mensajes y las señales por medio de las cuales podemos comprender la forma en la que funcionamos. En otras palabras, hemos dejado de desarrollar nuestra intuición.

Saber cuando comemos por hambre, por antojo o por costumbre. Comprender las reacciones de nuestro cuerpo ante ciertos alimentos y sabores, ante ciertos horarios de comida, cantidades y combinaciones. Sentir y comprender cual es la velocidad de nuestra digestión y qué alimentos nos hacen sentir más enérgicos y cuales nos hacen sentir más relajados. Qué alimentos nos generan presión en la cabeza y cuáles nos producen congestión en el estómago. Cómo se siente la columna vertebral, cómo se sienten los músculos y las articulaciones con el consumo de cada alimento que incorporamos a nuestra dieta.

Por ejemplo, alguna vez has sentido la diferencia en tu estómago entre tomar bebidas mientras comes y tomarlas sólo 30 minutos antes o después de la comida? Has prestado atención a la diferencia entre tomar bebidas calientes o tibias y tomar bebidas frías o heladas? La mayoría de nosotros hemos dejado de sentir nuesto cuerpo, inclusive hemos llegado a pensar que no es importante.


El Agni y la digestión

Hay una fuerza o energía interna que mueve la digestión y todo el sistema metabólico; en Ayurveda, esa energía se conoce como Agni.

El Agni es comparable con las cualidades del fuego, por eso se traduce como fuego, aunque no es el fuego propiamente, sino las cualidades de él. El fuego transforma, reacciona, calienta, fusiona, evapora, separa, quema. El fuego necesita oxígeno para existir, necesita aire, el aire que es movimiento. Sin el movimiento que genera el aire no hay fricción y sin la fricción simplemente no hay fuego.

La función del Agni en la digestión es la de transformar los alimentos en partículas que puedan ser transportadas hacia el resto del cuerpo para nutrir los tejidos. Esta transformación requiere calor, por eso hablamos de Agni como el fuego de la digestión.


Los líquidos y la digestión

Cuando tomamos líquidos fríos, cambiamos la temperatura de nuestro tracto interno y alteramos el proceso. Todo aquello que el fuego había suavizado, derretido, separado y preparado para ser absorbido, vuelve a solidificarse, y esto hace que la digestión tome más tiempo y requiera además de más energía para completarse, energía que toma de la fuerza que utilizamos para otras acciones de nuestro cuerpo y de nuestra mente. No es de extrañar entonces, que nuestra capacidad de concentración se reduzca, y nuestra pereza e inclusive el cansancio se incremente.

Y aquí no termina la cadena de reacciones. Si el proceso completo se hace más lento, tomando más tiempo del que regularmente requiere, esto significa que la comida permanece más tiempo del necesario en el estómago. Muchos de los alimentos, cuando permanecen mucho tiempo dentro de nuestro cuerpo terminan por fermentarse, y en este proceso producen toxinas que se traducen en gases e inclusive constipación.

Dicho esto, es consecuente afirmar que lo ideal es no ingerir líquidos mientras comemos, al menos media hora antes y después de la comida. Pero si encuentras imposible dejar de tomar líquidos mientras comes, al menos asegúrate de que no sea una bebida fría, para evitar un mayor impacto en tu digestión.

La mejor bebida después de comer es agua tibia o una bebida caliente como un té, o una infusión de alguna planta digestiva como la menta, el tomillo, la canela, el jengibre, cúrcuma o cardamomo. Evita la leche después de la comida pues esta incrementa la mucosa en el estómago y dificulta la digestión y por ende, la absorción de los nutrientes.

Generar consciencia conlleva tiempo, y generar transformaciones en el estilo de vida conlleva trabajo, pero podemos empezar con cambios tan pequeños y sencillos como éste y crear de esta forma un impacto positivo en nuestra salud, abriendo espacio para aprender a escuchar a nuestro cuerpo y restablecer la comunicación que naturalmente teníamos con él.


© 2020 designed by Luana Fara Yoga. All rights reserved.