El mensaje de navidad que me eliminó de Facebook



Justo en víspera de Navidad, hice una publicación en Facebook deseando felicidad y amor a mis amigos alrededor del mundo. Me tomó toda la tarde preparar el mensaje, no porque fuese largo pero porque hice una lista de las personas a quienes quería hacer llegar el mensaje (para ello debía etiquetarlas), pues cada una de ellas representó en algún momento una transformación importante en mi vida, aportaron amor, aprendizaje, experiencia, crecimiento, luz. Terminé de preparar el mensaje, diseñé una tarjeta con motivos navideños, etiqueté a las personas en mi lista y publiqué el mensaje. Me fui a dar una ducha y cuando regresé empezó la batalla.

Mi cuenta de Facebook fue Hackeada


Regresé al computador y me encontré con que había sido “desloggeada” de mi cuenta. Traté de entrar con mi contraseña, pero no funcionó, según Facebook la contraseña que había escrito era antigua. Durante horas traté de ingresar a mi cuenta, sin éxito. Me sentí inmensamente frustrada. Sí, triste, y a la vez furiosa porque no podía cambiar lo que estaba sucediendo. Cada posible solución que encontraba terminaba en un intento fallido.


Traté de restablecer mi contraseña, utilicé el protocolo de recuperación por medio de códigos, intenté el proceso de recuperación por contactos de confianza, y nada parecía funcionar. De pronto, revisando mi cuenta por medio de otra cuenta, Facebook indicaba que “Luana Fara” había sido reportada por spam o contenido abusivo! Me sentí traicionada, pero no podía cambiar lo que estaba sucediendo. Encontré finalmente el protocolo a seguir para apelar por una cuenta suspendida por spam o contenido abusivo. Una vez que terminé el proceso e hice click en submitir, Facebook me indicó que la cuenta que estaba tratando de recuperar no estaba registrada en la lista de cuentas suspendidas.


En fin, después de muchos intentos fallidos comprendí que estaba dando vueltas en un laberinto sin salida que me llevaba una y otra vez a cambiar mi contraseña y recibir códigos en mi teléfono que nunca funcionaron. Entendí entonces que mi cuenta había sido hackeada.



Me sentí juzgada


Creo que difícilmente podríamos comprender lo que significa perder nuestra cuenta de Facebook hasta que nos pasa. Poco entendía de cuan dependiente se había convertido mi vida de las redes sociales hasta este momento.


Cuando bajé a la cocina, a ayudar con los últimos detalles para la cena, hablando sobre lo que había pasado, empecé a llorar, y el sentimiento que invadió mi estómago fue vergüenza, me sentía juzgada. Nadie podía entender lo que estaba pasando, y menos podían entender porqué algo como esto podía ser tan relevante para mí. Porque no podía yo dejar a un lado lo que había sucedido y lidiar con ello en otro momento? Porqué no podía yo aplicar el "Yoga" del que tanto hablo a mi vida en ese instante?


Desde el primer intento que tuve de accesar mi cuenta supe que algo andaba mal, que no era un simple error del sistema que se solucionaría por si sólo. Nunca pensamos que algo así puede suceder, y en las implicaciones que puede tener en nuestra vida.


Es fácil ver desde nuestro propio lente, pero la visión siempre está incompleta si no aprendemos a ver por el lente de los otros.


Yo disfrutaba mi tiempo en Facebook


Debido al tiempo que he pasado fuera de Costa Rica, viajado durante algunos años por India, Italia y España, principalmente, he conocido muchísimas personas que han transformado mi vida, que me han ayudado a ver el mundo de una forma distinta, que me han apoyado en momentos complicados, personas que han aparecido como si fuesen un milagro cuando he estado gravemente enferma o en una situación de dolor extremo. La mayoría de estas personas que han sido gotitas de magia en mi vida, podía contactarlas o saber de sus vidas y ellos de la mía, únicamente por medio de Facebook.